La industria española del videojuego está preparando la que será la tercera edición del Libro blanco del desarrollo español de videojuegos, que se presentará el próximo mes de septiembre, y nos ofrecen ahora un adelanto de los datos de este análisis del mercado y la industria españolas en el sector del videojuego.

El informe de 2016, que se publicará en otoño, está promovido por DEV, la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento, y cuenta con el patrocinio de U-tad, Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital, y con el apoyo de ICEX España Exportación e Inversiones.

«El Libro blanco del desarrollo español de videojuegos es el instrumento fundamental para entender nuestra industria y, entre otros objetivos, pretende proponer las medidas de una nueva política de Estado en apoyo a este sector que, como viene demostrando con las cifras de los últimos años, es líder en emprendimiento, internacionalización y creación de empleo. Sin embargo, la competitividad global que caracteriza a esta industria exige la implementación de medidas similares a las adoptadas por los países con los que competimos, cuyos gobiernos han aprobado importantes incentivos y ventajas fiscales para las inversiones en producción», ha explicado Ignacio Pérez Dolset, presidente de DEV.

Una facturación de más de 510 millones de euros

La industria española del videojuego ha mantenido en 2015 el ritmo de crecimiento de dos dígitos que viene experimentando desde hace unos años y que ya se constató en la edición anterior de este informe. Según los datos recopilados, el sector se compone de 480 empresas, que emplean 4.460 profesionales y que en 2015 facturaron 510,7 millones de euros.

La industria del videojuego aumenta su empleo en un 32%

En comparación con 2014, el crecimiento anual fue de dos dígitos en todos los indicadores: el número de empresas se incrementó en un 20%, la facturación aumentó un 24% y el número de profesionales empleados en el sector subió un muy significativo 32%.

Como era de esperar, la industria del videojuego española es fundamentalmente exportadora: más de la mitad de la facturación de sus empresas (un 52%) se realiza de fuera de nuestras fronteras.