Pasos importantes se han dado en la calidad de los sensores fotográficos de los teléfonos móviles inteligentes. La exigencia de la demanda por tener en sus bolsillos cámaras cada vez potentes han hecho que los fabricantes y desarrolladores de componentes pongan más atención a los nuevos «ojos» de las nuevas tecnologías.

Una investigación de la Universidad de Utah publicada en «Scientific Reports» ha permitido lograr un hito importante, que podría repercutir a nivel comercial en los próximos años. Los científicos han creado una lente totalmente plana que es hasta diez veces más delgada que un cabello humano. Por supuesto, infinitamente más finas que las existentes actualmente en las cámaras digitales o dispositivos móviles. Este avance permitirá en cinco años, a su vez, ayudar en la fabricación terminales aún más ligeros.

Los ingenieros han desarrollado un nuevo método sin que por ello pierda calidad de imagen, ya que en los ensayos este tipo de lentes son capaces de enfocar en un solo punto como funciona el sistema de producción de imagen. Para conseguirlo, los científicos se han basado en el principio de la difracción, en el que la luz se desvía en contacto con una serie de microestructuras en la curvatura de la lente.

 Con el fin de capturar una imagen fotográfica desde una cámara los diferentes colores de la luz deben pasar a través de las lentes mientras convergen en un punto en el sensor de la cámara, un comportamiento que se da también en la retina del ojo. Para lograr la refracción, las cámaras suelen utilizar una seriede lentes curvadas superpuestas con el fin de concentrar todos los colores de la luz en un solo punto.

Los investigadores han encontrado una manera de diseñar una lente plana ultra-delgada mediante el uso de la difracción. «En la naturaleza, vemos este comportamiento cuando nos fijamos en ciertas alas de las mariposas. El color de las alas viene de la difracción», señala Rajesh Menon, ingeniero y miembro del equipo que dirigió el estudio, en declaraciones a «The Guardian».

Los investigadores han utilizado algoritmos creados especialmente para calcular la geometría de una lente para conseguir que diferentes colores puedan pasar a través y centrarse en un solo punto. De esta forma, los científicos, sin embargo, han logrado reducir así la curvatura de las ópticas tradicionales para lograr «nuevas oportunidades». El resultado se denomina «lente super-acromática», que puede estar fabricada en cualquier material transparente como vidrio o, incluso, plástico.